Coste económico de un conflicto que parece una confabulación

Conflicto en la empresa

Esta historia me sucedió hace unos años en mi segunda experiencia profesional y la primera ejecutiva como Product Manager, en una empresa fabricante de materias primas del sector de alimentación. La empresa tenía muchos empleados veteranos en la compañía, tanto en oficinas, como en laboratorio, como en fábrica y su Comité de Empresa tenía un gran poder de influencia, especialmente en fábrica y logística. Mi choque fue con JN, el entonces Director de Fábrica y Logística.

Para ponerlo en contexto, dentro del departamento de marketing, era responsable de una línea de productos que en etapas anteriores se había lanzado al mercado con otros nombres y fórmulas y había fracasado por problemas de calidad. El equipo de vendedores se “había quemado con los clientes” y fábrica y logística tuvieron que gestionar problemas debidos a las devoluciones y rotura de stocks, de modo que su Director, JN, manifestaba una posición de resistencia que sustentaba en su firme creencia de que la empresa no tenía know-how para fabricar aquella línea de productos. De hecho, tenía pruebas de anteriores fracasos y tenía como aliados a los vendedores que lo sufrieron. A pesar de este ambiente, la empresa había hecho una nueva apuesta contratándonos a mí y a un químico para encontrar la formulación del producto que nos llevaría al éxito y ambos necesitábamos conseguir resultados, al principio con muestras gratuitas y luego con ventas facturables y con margen.

Analicemos este caso de conflicto y animadversión entre dos personas y dos departamentos desde un punto de vista diferente:

  • Qué hacía JN que me molestaba: mis productos no eran su prioridad de fabricación y no cumplía los plazos para servir a tiempo a los clientes.
  •  Cómo le veía yo: como un obstáculo para mis objetivos, arrogante, maleducado, desagradable, no alineado y hostil y despreciativo hacia mi persona.
  • Qué hacía yo al verle de este modo: le repetía lo que necesitaba que fabricara y las fechas de entrega, insistía en lo urgente e importante que era para mí y estratégicamente para la empresa y, cuando no cumplía la planificación y mis clientes me presionaban, yo le presionaba a él y cuando me desesperaba intentaba convertir al Director Técnico (su jefe) y al Director General (mi jefe y el jefe de su jefe) en aliados que se pusieran de mi lado.
  • Cómo me veía él a mí: como un obstáculo persistente y pesado, un nuevo niño de marketing joven y ambicioso que “viene a decirnos lo que hemos de hacer desconociendo las dificultades que tenemos en fábrica”, como “un chivato que acude al Director General a la mínima que no tiene lo que quiere” y, en definitiva, “otro niño mimado de marketing que va a durar tres telediarios hasta que el producto vuelva a fallar”.
  • Si me veía así, qué hacía él como respuesta: se irritaba, me gritaba, criticaba mi comportamiento y hacía lo mínimo, limitándose a seguir las instrucciones de su jefe, el Director Técnico, o del jefe de su jefe, el Director General.
  • Y cuando él hacía esto, cómo le volvía a ver yo: como una mala persona, que “me la tiene jurada”, que “no va a ayudarme nunca si esto depende de él”, etc…
  • Y qué hacía yo entonces de nuevo: persistir en la presión y el control, dado que mi confianza en él era nula y, en última instancia, pedía ayuda a mis aliados cuando ya no podía esperar más y los clientes me machacaban.
  • Y cómo me veía él de nuevo: como un enemigo, alguien que le quiere perjudicar, y como una amenaza por la influencia que pudieran tener mis peticiones de ayuda al Director General cuando él no cumplía con los planes.

Desde la distancia que dan los más de veinticinco años que hace que esta experiencia tuvo lugar, y tras familiarizarme con el material del Instituto Arbinger, veo claro que fue un conflicto recurrente que se convirtió en un círculo vicioso que iba a más y que se repetía tanto, que JN y yo parecía que estuviéramos confabulados para provocar aún más el tipo de comportamientos que no soportábamos y que ambos criticábamos con extrema dureza.

En lenguaje Arbinger, JN y yo estábamos “en la caja” el uno con el otro, cada uno defendiendo lo suyo, a su bola, pensando solamente en sus objetivos y dificultades y viendo al otro como a un objeto. En mi caso, lo veía como un vehículo que necesitaba que “me” fabricara en el tiempo y forma que me ayudaría a conseguir mis objetivos y lo veía también como un obstáculo que me estaba impidiendo conseguirlos. Esta manera de verlo, está claro que me condicionó a tener los comportamientos acusatorios y culpabilizadores hacia él.

Las consecuencias fueron costes emocionales para ambos que dañaron la relación y costes económicos para la empresa estimados en cientos de miles de euros, en los que yo tuve una gran parte de responsabilidad y que podría haber evitado o atenuado en gran medida. Algunos costes más detallados fueron:

  • Costes directos: anulación de pedidos, penalizaciones del cliente por entrega tardía, coste de horas extras por fabricaciones urgentes, transporte urgente, etc…
  • Costes de oportunidad: no captación de nuevos clientes directos y no captación de nuevos distribuidores.
  • Costes de tiempo perdido: horas de reuniones del Director General, Director Técnico, de JN y mías.
  • Seguridad y Responsabilidad: denuncia de un cliente por daños y perjuicios de una fabricación defectuosa.

Otros posibles costes, como por ejemplo la rotación de empleados, son habituales en estas situaciones y, aunque en este caso no tuvo repercusión, tanto JN como yo dimos motivos suficientes para que la pudiera haber tenido.

¿Podría haberse evitado? ¿Qué parte de responsabilidad tuve yo en esta situación? ¿Dónde tenía yo siempre el foco? ¿Cómo veía yo a JN? Todas estas preguntas me ayudan a tomar conciencia de mi autoengaño y de cómo me monté una película distorsionando la realidad, justificando mi comportamiento y buscando aliados que reforzaran que yo tenía razón. Estaba ciego y obsesionado en mí y en mis objetivos, sin hacer el menor esfuerzo por ponerme en el lugar de JN, ni de querer entender sus objetivos, necesidades y, sobre todo, sus preocupaciones y problemas. No me daba cuenta de mi impacto en la situación, iba en “piloto automático” y “a mi bola”, a por mis objetivos y sin tener en cuenta los suyos. No me importaba JN, lo veía como un objeto, no como una persona. Por eso, el primer paso imprescindible es “despertar” y darse cuenta, porque la conciencia capacita para elegir continuar haciendo lo mismo o cambiar la manera de ver y hacer.

Un compañero mío de marketing que llevaba otra línea de productos siempre tuvo una excelente relación con JN, y esa es la prueba de mi parte de responsabilidad. Podría haberle preguntado cómo veía a JN y lo que hacía, o le podría haber pedido que me ayudara a construir una mejor relación con JN, o también podría haber sido más valiente desde la humildad y haber pedido a JN tener una conversación desayunando o comiendo con él, para escuchar, aprender y entender lo que le impedía darme lo que yo le pedía, reconocer como de difícil le había estado poniendo yo las cosas y proponerle ajustes a mi manera de trabajar para ayudarle a él a conseguir sus objetivos. Nunca se lo pregunté, estaba ciego, empecinado en lo mío. Una pena, un error y un gran coste. Un tremendo aprendizaje

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

“Meet To Learn” con Manu Lorente

Cuesta mucho que las personas cambiemos nuestros comportamientos si previamente no intentamos cambiar profundamente nuestra mentalidad. Hay que ayudar a las personas en ese proceso de cambio Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Fue a través de nuestro director de RRHH. Le propuse que pensáramos en hacer algo con el primer y segundo […]

Ver artículo
El cambio es difícil. También en la NASA.

Liderazgo · Cambio · Cultura Organizacional · Solucionar Conflictos La mayoría de las organizaciones abordan el cambio como una serie de comportamientos que deben modificarse. Piensan: "Si simplemente cambiamos el proceso, los resultados llegarán". Sin embargo, cuando se afronta un cambio organizacional importante, no va únicamente de procesos ni de herramientas de gestión de proyectos, […]

Ver artículo
Networking con Autenticidad para Construir Relaciones

¿Qué entendemos por Networking? Una de las posibles definiciones podría ser algo así como un proceso de construir, mantener y cultivar una red de contactos profesionales y personales para descubrir oportunidades de colaboración.  Un networking efectivo pide tiempo y poder empezar a construir una relación de confianza. Cuando hay prisas, se corre el peligro de que […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Lola Delgado

Aprender a recibir feedback con la mentalidad adecuada y a dar feedback útil poniendo foco en los hechos ayuda a la confianza mutua y es inspirador. Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Desde 2012 teníamos un programa de desarrollo de liderazgo del supervisor de producción, y sentíamos que debíamos dar un paso hacia […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Jordi González

Conseguir escuchar bien y que la otra persona se sienta escuchada, pienso que es una parte importante de un liderazgo inspirador Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conocisteMi primer contacto con el modelo Arbinger fue en 1997 cuando cursaba un postgrado en educación especial en la Universidad de Pinecrest en Miami. Veinte años más […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Artur Yuste

Recomendaría ser y actuar como somos, con autenticidad, ser feliz y hacer lo que te haga feliz, y si no, cambiar tu forma de vida. Ser feliz con lo que eres y tener una mirada positiva que te permita valorar lo que tienes  Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Me cuesta recordar los […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Tim Eaves

Creo profundamente que hay otra manera de hacer negocios de forma consciente, parando y pensando en el impacto de nuestras decisiones. Si los líderes son cada vez más conscientes, tendremos un mundo mejor. Cuéntanos tu historia como emprendedor de QuadpackEmpecé como agente comercial de packaging para el sector de belleza, me fue bien y me […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Gorka Barañano

El concepto de mentalidad fuera de la caja me ha ayudado a abordar conflictos y situaciones de relación de una manera mucho más constructiva y eficaz.  Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conocisteYo llegué a Arbinger a través de un Coach (Javier Ondarra) quien me acompañó durante unos años para ayudarme a afrontar una […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Eduard Sala i Paixau

Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Fue por pura casualidad. Acababa de recibir una formación de “Organization and Relationship Systems Coaching” (ORSC), y  allí conocí a Judith Mestres, en aquel entonces, facilitadora certificada del Instituto Arbinger. Así fue como entré en contacto  por primera vez con el material de Arbinger, y desde el […]

Ver artículo
“Meet To Learn” con Laia Soler

Entrevista con Laia Soler Conangla "A mi me ha ayudado mucho (en mi caso es casi una necesidad vital) no dejar nunca de aprender. Lo que los ingleses llaman “growth mindset” es la mejor competencia que se puede trabajar y desarrollar, porque nunca pasará de moda y evitará tu obsolescencia." DIRECTORA DEL CENTRO DE EXCELENCIA […]

Ver artículo
crossmenu