Estudios recientes sugieren que se avecina una nueva crisis de salud. Afortunadamente, no se trata de la peste bubónica. Más bien, se trata de algo mucho más presente en el día a día: la soledad.

La soledad: una epidemia 

Los estudios sugieren que la soledad va en aumento entre los países occidentales. Particularmente en Estados Unidos, un estudio publicado en 2012 indicó que entre el 20 y el 43 por ciento de los adultos estadounidenses mayores de 60 años sufren de “soledad frecuente o intensa”. En el Reino Unido, más de 9 millones de adultos británicos informaron sentirse solos “a menudo o siempre”.

Con esta información, algunos países ya están tomando medidas. Por ejemplo, en el Reino Unido, la ministra para el deporte, Tracey Crouch, ha asumido la tarea de llevar a cabo las acciones que la Comisión Jo Cox recomienda para paliar la soledad. En Japón, ha surgido un nuevo tipo de negocio que consiste en sanear el lugar donde ha fallecido alguien en soledad y ha yacido en su apartamento durante cierto tiempo hasta que se ha descubierto su cuerpo. En los EE. UU., el ex-cirujano general, Vivek H. Murthy, habla sobre una epidemia de soledad detectada en el lugar de trabajo.

No es casual que se le esté prestando tanta atención a la soledad puesto que varios efectos adversos para la salud están asociados a ella. Entre ellos se encuentran la presión arterial alta y las enfermedades cardiovasculares, que se atribuyen, en parte, a niveles más altos de cortisol, la “hormona del estrés”. La reducción del sistema inmunológico es otra consecuencia potencial de la soledad, así como dolores estomacales y privación del sueño. Por último, se cree que la soledad pone a las personas en riesgo de mortalidad precoz.

El sentido de conexión humana alarga la vida 

¡Lo que es interesante es que otras investigaciones sugieren que el sentido de pertenencia y cohesión social no solo reduce el riesgo de mortalidad precoz, ¡sino que incluso puede prolongar la vida!

La investigadora Susan Pinker se propuso estudiar por qué la población de Cerdeña, la isla italiana en el Mediterráneo, tenía 10 veces más habitantes centenarios que América del Norte. Descubrió que solamente tenían el 25% de genes de la longevidad, mientras que el 75 % restante podría atribuirse al estilo de vida. Pero, ¿cuál era exactamente ese estilo de vida que les permitía vivir hasta los 100 años? Nada más y nada menos que la integración social y el contacto humano. En contraste con la soledad, que puede provocar efectos adversos para la salud, el contacto humano libera varias sustancias químicas que protegen a las personas en el presente y en el futuro.

La mentalidad fuera de la caja: buena para el trabajo … ¡y también para la salud!

Con una mentalidad fuera de la caja, vemos a los demás como personas. Estamos al corriente de los retos que enfrentan, así como de sus objetivos y aspiraciones. Y por ello, comprendemos que importan tanto como nosotros. Cuando implementamos la mentalidad fuera de la caja en las organizaciones, los silos se descomponen. Tenemos en cuenta a los demás y somos conscientes de nuestro impacto en ellos. Deseamos colaborar más para conseguir los objetivos en los que trabajamos todos como organización. En resumen, nos integramos socialmente.

Por lo tanto, la investigación anterior sugiere que la integración social y la conexión humana potenciadas con una mentalidad fuera de la caja podrían suponer más que un beneficio meramente laboral. Podría ser bueno incluso para la salud. O, como dice Susan Pinker:

Al igual que los aldeanos de Cerdeña, es un imperativo biológico saber que pertenecemos.

De hecho, una mentalidad fuera de la caja podría beneficiarnos en el trabajo y a nuestra salud al mismo tiempo. En sus declaraciones sobre la epidemia de la soledad, Murthy, ex-cirujano general, sugiere que deberían tenerse en cuenta los cambios en el lugar de trabajo para combatir la soledad. Afirma:

Mucha gente siente que las personas con las que trabajan son solo compañeros de trabajo, y no los considerarían sus amigos … Pero ahí estamos perdiendo una gran oportunidad, porque cuando las personas tienen un vínculo fuerte con los compañeros de trabajo, no solo mejoran la productividad y los resultados de la organización, sino que además mejoran la salud.

Para mejorar la salud, pon el foco afuera

Los beneficios de la mentalidad fuera de la caja son muchos, y aplicarla para tener una buena salud puede ser otro beneficio. Por lo tanto, adopta con constancia mentalidad fuera de la caja. ¡Podría ser tu elixir de la vida!

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