Sin Acción no hay Transformación.
En Arbinger Spain siempre decimos a los clientes que la implementación tras la formación es lo que da sentido a que nos contraten. Sentido para el cliente y sentido para nosotros como profesionales. Pero, …, ¿Qué queremos decir cuando hablamos de la fase de Implementación?
La fase de implementación es como una consultoría mentorizada que puede enfocarse a cualquiera de los
5 grandes retos que hemos identificado como más comunes en las organizaciones donde hemos trabajado desde 2015. Es una fase que requiere el compromiso e implicación del cliente, para conseguir los resultados deseados.
Es mediante la práctica, cuando se trascienden los conceptos teóricos y se experimentan el impacto, los resultados, las emociones y los aprendizajes. Solo así, con un plan estructurado de acompañamiento, es cuando se aprende de verdad y se consolida lo aprendido en el workshop de inmersión en el modelo.
La fase de implementación constituye el compañero de viaje que acompaña a las personas para que desarrollen la confianza y destreza necesarias para utilizar las herramientas con regularidad.
Los acompañamientos son diferentes según las necesidades de cada nivel: comité de dirección o nivel 1, mandos intermedios o nivel 2 y resto de niveles organizativos.
Durante esta fase, se sigue un plan de trabajo estructurado con las personas, de forma individual y grupal para ayudarles en los retos que se les presentan, garantizando la aplicación de lo aprendido a situaciones y proyectos reales.
Al final de este proceso, el cliente suele escribir un procedimiento interno donde una o varias herramientas del modelo son la base del proyecto o reto abordado.