La naturaleza de un gran líder es desarrollar y hacer crecer a nuevos líderes en su organización. Su liderazgo inspirador, impulsa con argumentos emocionales, mirando y sosteniendo la mirada, con silencios que dicen mucho más que cualquier palabra.
Para este tipo de líder, lo más importante es conectar, ver personas, y que éstas sientan que importan más allá de su rol profesional. Le mueve un interés auténtico en conocer las ilusiones de dichas personas y lo que les importa de verdad en la vida. Con esta manera de ser y de hacer, las personas se sienten vistas y consideradas.

Cuando nos preguntamos como llegar a inspirar, funciona muy bien recordar experiencias propias con líderes que hayamos tenido en nuestra trayectoria profesional.

Hagamos un simple ejercicio: tomemos una hoja de papel y dividámosla en dos partes:

En la parte izquierda escribamos el nombre de un líder para el que hemos trabajado o colaborado y que sacó lo mejor de nosotros y que si pudiéramos nos gustaría volver a trabajar con él en un futuro, y preguntémonos: ¿cómo nos hacía sentir?, ¿cómo era trabajar con él? Y en la parte derecha busquemos exactamente lo contrario y respondamos a las mismas preguntas. Lo que hayamos escrito en la parte izquierda nos dará muchas pistas sobre lo que es un gran liderazgo.

¿Qué hace el gran liderazgo?

Transmite energía positiva.
Genera cercanía y confianza.
Cuida la relación
Hace vibrar
Influye e inspira….

El gran liderazgo es el principal impulsor del rendimiento porque crea relación, y la interacción de la relación genera RESONANCIA. Convencer a otro de que haga algo diferente habitualmente no funciona. Primero de todo se necesita conectar, desde el magnetismo y crear resonancia en la relación, es decir, aquello que se dice y se hace crea resonancia en el otro y por tanto construye relación. Inspira.

Podríamos definir que la INSPIRACIÓN es la activación del talento humano, y eso hace que el rendimiento de una persona sea muy diferente del de por ejemplo una persona simplemente resolutiva, o cumplidora de presupuestos, etc…, y vaya mucho más allá sin poner límites al potencial de su talento.

El factor clave que tiene mayor influencia en el incremento del rendimiento de las personas en una organización es la calidad del liderazgo, esas cualidades del líder que supo sacar lo mejor de nosotros y nos dio confianza. Un líder con mentalidad “fuera de la caja” con el foco concentrado en hacernos crecer personal y profesionalmente.

¿Cómo llegar a inspirar? Tres aspectos:

  1. Ayudar a ver y entender a las personas el impacto de aquello que hacen. Los adultos solo aprendemos a darnos cuenta con herramientas de auto-conciencia. Ver y entender el contexto, el “para qué” de lo que hacemos, nos da sentido, y nos da un propósito claro de hacia donde vamos…. Da sentido a nuestra función, nos hacemos nuestro el propósito y nos creemos la visión y que es posible.
  2. Poner foco en las personas, entendido como mostrar un interés real por los demás. Interés sincero y auténtico por las personas con quienes trabajamos y nos inter-relacionamos.
  3. Conciencia plena. Se trata de mostrarse desde la autenticidad, desde la verdadera esencia, desde aquello que uno es, y divorciarse del EGO.

La interacción de estos 3 aspectos ayuda a provocar INSPIRACIÓN en los demás, es decir, el gran liderazgo, el liderazgo INSPIRADOR, el liderazgo con mentalidad “fuera de la caja”.

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