MINDSET EXPERIENCE SESIÓN 3

La segunda causa de la poca colaboración en las empresas: el nivel de autoconciencia del líder

En la sesión anterior exploramos la principal causa de la falta de colaboración en las empresas: el bajo nivel de compromiso. En esta sesión vamos a considerar otra de las principales causas de la falta de colaboración:
El nivel de autoconciencia de los líderes.

¿Somos autoconscientes?

El nivel de autoconciencia de las personas en general, y de los líderes en particular, es directamente proporcional al éxito de su trayectoria profesional y a su efectividad como líder. Cuanto más consciente es alguien de sí mismo y del impacto que sus decisiones y su manera de actuar tiene en los demás, más éxito tendrá en su desempeño como líder y en el cumplimiento de sus objetivos.

Un estudio muy reciente de la Harvard Business Review (HBR, Octubre 2018) revela que el 95% de las personas creen ser autoconscientes, sin embargo, la realidad es que solamente el 15% lo son.  Además, en el caso de los líderes, su bajo nivel de autoconciencia afecta a la productividad de sus equipos reduciéndola en un 50%. Dicho de otro modo, la capacidad de los equipos de conseguir los resultados es función directa del grado de autoconciencia de su líder.

  • Personas que CREEN SER auto-conscientes 95% 95%
  • Personas REALMENTE auto-conscientes 15% 15%

El reto de gestionar personas

Los líderes deseamos liberar el máximo potencial de nuestros equipos y acompañarlos en el desempeño de sus funciones. En muchos casos, así lo hacemos, pero también se nos presentan situaciones que nos ponen a prueba, que se tornan imposibles, especialmente en lo referente a gestionar personas, sus temores, sus estados de ánimo y sus preocupaciones. Es precisamente en este tipo de situaciones, donde se nos presenta la valiosa oportunidad de analizarnos a nosotros mismos y considerar el modo en que estamos abordando la situación o persona difícil.

Veamos un ejemplo

Supongamos que un líder tiene un miembro del equipo que se está resistiendo a ciertos cambios que la empresa está poniendo en marcha. Este líder sabe que debería hablar con este empleado para averiguar qué le preocupa, qué le está resultando difícil, por qué no está haciendo lo que se le pide. Pero, el líder posterga esta conversación, aun sabiendo que debe tenerla. ¿Qué le frena? Podríamos pensar que considera al empleado una persona difícil, o peor aún, una persona tóxica, o podríamos pensar que el líder no se ve capaz de mantener este tipo de conversaciones, podría ser cualquier razón. Al justificarse, el líder no mantiene la conversación tan necesaria.

Ante personas o situaciones difíciles, se nos presenta la valiosa oportunidad de analizarnos a nosotros mismos y considerar el modo en que las abordamos.

Ante personas o situaciones difíciles, se nos presenta la valiosa oportunidad de analizarnos a nosotros mismos y considerar el modo en que las abordamos.

El punto de vista del otro

Observemos este acontecimiento desde el punto de vista del empleado: “no habla conmigo” “no le importa lo que me pasa” “no le interesa mi punto de vista” “me ve como alguien difícil”. Previsiblemente, este tipo de pensamientos le conducirán a distanciarse tanto de su jefe como a oponerse aún más a los cambios que debe acometer. Y se sentirá justificado al hacerlo.

 

Impactamos en los demás

Como líderes debemos tomar conciencia de que tanto lo que hacemos/decimos, como lo que no hacemos/no decimos tiene un impacto en los demás. Y no solamente en los miembros de nuestro equipo, si no también en nuestros pares, clientes, la persona a quien reportamos, etc … En definitiva, todas aquellas personas que se ven afectadas por las decisiones que tomamos y las acciones que emprendemos, ya sean pequeñas, medianas o grandes.

Liderazgo desde la humildad

En el post de la sesión de hoy, explicamos la historia de un líder que, desde la humildad mantuvo una conversación difícil con una persona de su equipo y el resultado fue extraordinario e inesperado.

También te proponemos hoy una pequeña actividad. Piensa en alguien de tu equipo que no está rindiendo como sería deseable y reflexiona con la máxima humildad y sinceridad sobre las siguientes preguntas, valorándolas en una escala del 1 al 10, siendo 10 la mejor nota que te pondrías a ti mismo:

  • ¿Siente esta persona que la respeto y que me preocupa?
  • ¿Diría esta persona que realmente disfrutamos trabajando juntos?
  • ¿Diría esta persona que tengo un gran interés en entender los obstáculos que se encuentra en su día a día en el trabajo y que busco maneras de ayudarle con entusiasmo?
  • ¿Confía esta persona que le estoy proporcionando toda la formación, desarrollo y feedback necesarios para su éxito?
  • ¿Comprende claramente esta persona lo que espero de él/ella, así como mis discrepancias entre lo que espero y lo que está dando?

¿De qué te has dado cuenta al evaluarte en una escala del 1 al 10 en cada pregunta? Te invitamos a compartir tus reflexiones, si lo deseas.

En la próxima sesión, vamos a profundizar en el impacto de la baja autoconciencia del líder en los equipos. Sigue descubriendo el Mindset Experience.