La comunicación juega un rol fundamental en nuestra capacidad para conseguir nuestros objetivos, ya sea en el trabajo, en casa o en la escuela. Sin embargo, los errores en la comunicación ocurren y con más frecuencia de la que nos gustaría admitir.  Piensa por ejemplo en esos plazos no cumplidos, en miembros de la familia disgustados por males entendidos, o simplemente en las veces que te entregan mal lo que has pedido en un servicio de entrega a domicilio.

Si hay algún lugar donde los errores en la comunicación proliferan, es en el trabajo. Piensa en la cantidad de reuniones, llamadas, correos electrónicos que llenan nuestras vidas cada día.

A continuación, te ofrecemos algunas sugerencias para comunicarte mejor y sentirte como pez en el agua:

  1. Sé consciente de tu mentalidad: “no son solo tus palabras las que transmiten un mensaje” escribe Karen Friedman, autora de bestsellerssobre comunicación de impacto, “eres todo tú”.

El modelo de cambio de mentalidad del Instituto Arbinger nos muestra que, en el momento de comunicarnos, nuestra mentalidad es mucho más profunda y poderosa que nuestras palabras. Si estamos enfocados en nosotros mismos (mentalidad dentro de la caja), el impacto de nuestra comunicación es mucho menos efectivo y con frecuencia no producirá el resultado que deseamos. Por otra parte, si al comunicarnos nos esforzamos por tener en cuenta la perspectiva de los demás (mentalidad fuera de la caja), conseguiremos claridad, muchas más posibilidades de lograr resultados y además estaremos mejor preparados para colaborar.

  1. Conoce a tu público:cuando nos enfocamos en los demás, solemos tener en cuenta los canales de comunicación que generan una mejor respuesta en las personas. ¿Responden mejor a correos electrónicos, material impreso, memos o a una nota en un tablón de anuncios? Si identificamos el canal de comunicación más útil para los demás, nuestras interacciones fluirán de otro modo.
  1. Quién, qué, cuándo, cómo, por qué: cuando surge una necesidad en una organización, es importante describirla con el mismo nivel de detalle que se utiliza en un reportaje periodístico.

Friedman nos ilustra la importancia de una información detallada con el siguiente ejemplo:

Un jefe suele pedir, “¿puedes redactar este informe? Es realmente importante y me gustaría tenerlo pronto”. Friedman sostiene que una manera mucho más efectiva de transmitir este mensaje sería: “¿puedes, por favor, redactar este informe? Me gustaría tenerlo antes de las 17:00 del viernes”. Para comunicarnos con éxito con los demás, es absolutamente primordial ser lo más directo, enfocado y conciso como sea posible.

Dicho de otro modo, si eres capaz de formular tus ideas teniendo en cuenta las particularidades de la persona que te escucha, sus necesidades, sus preferencias e incluso su punto de vista, es mucho más probable que desarrolles relaciones saludables y colaborativas en el trabajo. Y en casa, también. Incluso, cuando te diriges a un hijo adolescente que te desafía y al que te cuesta entender, o cuando te diriges a un compañero de trabajo que últimamente te ha estado poniendo las cosas difíciles, tener en cuenta estas tres claves, te ayudarán a comunicarte mejor.