Por Judith Aparicio, Arbinger España

Hace unos días reflexioné sobre el vídeo de Conor Neill sobre la diferencia entre un buen líder y un líder excelente.

Comenta la metáfora de la diferencia entre las damas y el ajedrez. Algunos líderes tratan a las personas de sus equipos como en el juego de las damas. En este juego, todas las piezas tienen el mismo valor y las mismas reglas, mientras que en el ajedrez cada pieza tiene su singularidad, sus reglas de funcionamiento.

Conor sostiene que un líder excelente es capaz de ver las singularidades, las fortalezas, las jugadas y la estrategia que puede darse para conseguir los objetivos comunes.

Esta reflexión me ha hecho pensar en la herramienta de auto-consciencia que propone Arbinger, el nivel de rendimiento que denominamos 3A+ y explicamos más abajo.

Un buen uso de esta herramienta es el de predicar con el ejemplo. Primero analizo mis 4 roles principales de mi día a día y en cada rol especifico los retos, objetivos y resultados que se esperan de mí. Después se contrastan estos objetivos en función del impacto que tengo en las personas a las que doy servicio, que pueden ser miembros de mi equipo, clientes, compañeros, manager. Es decir, mido hasta qué punto he ayudado a las personas con las que trabajo a lograr el objetivo común, del departamento u organización.

Posteriormente, se realiza una autovaloración atendiendo a tres aspectos:

3 (con una escala 1,2 y 3) las capacidades, recursos, conocimientos y experiencia para realizar ese rol

A (en una escala de A, B y C) el impacto en el éxito de los otros (clientes, compañeros, equipo, organización)

+ (en una escala de más del 90% +, menos del 90% -) el esfuerzo, la dedicación para alcanzar el objetivo.

Lo interesante a partir de esta valoración es el plan de acción a realizar para llegar a ser en cada rol un 3A+, es decir, capaz, con un impacto positivo en los demás y con el esfuerzo necesario para alcanzar los objetivos.

Finalmente, añadimos a esa conversación mensual la opinión e ideas de las personas con las que compartes el plan.

Por experiencia personal, esta herramienta permite personalizar, ayudar, mejorar, enfocar y lograr los objetivos colectivos de una forma más transparente, motivadora y eficaz.

A diferencia de las herramientas de evaluación del desempeño anuales al uso, el nivel de desempeño 3A+ permite aumentar la responsabilidad personal, hacer del proceso de feedback un espacio de apoyo y de complementariedad y hacer crecer la confianza entre las personas que lo comparten, sintiéndose tratadas como personas y no como objetos a colocar, promover o corregir.

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