Un estudio reciente realizado por PWC constata que el desarrollo de la carrera profesional es una prioridad fundamental para los millenials. Sus expectativas de ascender rápidamente a través de la organización son altas. Y no son los únicos que desean desarrollar sus carreras de manera exponencial. Cuántos de nosotros hemos estado sentados en nuestras oficinas, soñando con el día en que responderemos “Sí” a una promoción – pero en realidad esperamos y esperamos y ese día no llega. ¿Por qué nos cuesta tanto pasar del cubículo al despacho, y de allí a la planta ejecutiva?

VitalSmarts descubrió que el 97% de los empleados tienen como mínimo un patrón de conducta que limita su ascenso (Hamel & Zanini). Estos patrones pueden ser de muchos tipos, desde la procrastrinación hasta el egoísmo. Sin embargo, dentro de la variedad de estos patrones de conducta limitantes, la falta de fiabilidad destaca como la característica principal que todos debemos hacernos el propósito de superar.

La mayoría de los jefes sueñan con el empleado con el que se puede contar, con tener la seguridad de que cumplirá con todas las tareas que se le encomienden. Con frecuencia, son estos empleados los que vemos ascender, mientras que los demás nos vamos quedando atrás, estancados en el mismo lugar.

Joseph Grenny sugiere que un aspecto fundamental en nuestra batalla para ser ese empleado totalmente fiable, es la lucha personal que tenemos para decir No. ¿A quién no le ha ocurrido que el jefe viene en medio de una semana súper cargada y te pide aceptar otro proyecto más? En estos momentos nos enfrentamos a dos opciones: podemos añadir más agua a la inundación, esperando sobrevivir hasta el viernes; o podemos evaluar la situación y dar la respuesta que se ajusta mejor a nuestra capacidad de hacer la tarea y de hacerla bien. A menudo esa respuesta tendrá que ser un No.

Cuando decimos Sí a un proyecto que sabemos que no podremos entregar – nuestro enfoque es “dentro de la caja”. Lo hacemos bien porque puede que nos preocupe decepcionar al jefe, o bien porque nos preocupe no parecer tan fiables como el colega de al lado. Al decir Sí por las razones equivocadas, llega el viernes y nos damos cuenta de que, una vez más, no hemos podido hacer la tarea y nos hemos mostrado poco fiables. Sin embargo, si al asignarnos más tareas, escogemos el enfoque “fuera de la caja” y nos preocupamos por la importancia que dicha tarea tiene para la organización, a quién afecta, y por qué es urgente; puede ser que tengamos el coraje de contestar de otra manera. Puede ser que nos atrevamos a decir No. Este No podría significar un “sí” a la capacidad de la organización de cumplir sus objetivos y un “sí” a tu capacidad de cumplir tus tareas manteniendo un alto nivel de calidad. De este modo, decir No puede ser una de las mejores maneras de convertirse en una persona mucho más fiable y algún día, en un futuro no muy lejano, puede que te encuentres diciendo “sí” a la promoción con la que has estado soñando tanto tiempo.