El año 2020 marca un período significativo en nuestras vidas. Además de comenzar una nueva década, 2020 también está marcando el comienzo de lo que muchos libros y predicciones han llamado la era «futurista» de nuestra humanidad, con avances tecnológicos que alguna vez fueron soñados y comienzan ya hoy a hacerse realidad.

El arranque del año, parece ser el momento adecuado para decidir empezar de una manera activa, protagonista y consciente, y contribuir con nuestro “granito de arena” a “humanizar” esta nueva era “futurista”.

Una de las claves para contribuir a “humanizar” nuestra sociedad es vivir y trabajar poniendo el foco en el deseo de ayudar más a quienes nos rodean, no solo en nosotros mismos. Se trata de “levantar la cabeza”, ver a quien tenemos al lado, ilusionarnos con nuestras necesidades y retos del 2020 y la nueva década, y a la vez interesarnos, preguntar, escuchar, conocer y entender los de los demás para tenerlos en cuenta. Este descubrimiento, nos provocará el deseo de ayudar a los demás a conseguir sus retos.

 ¿Qué tal empezar con las personas clave con quienes trabajamos y convivimos, tomarnos un café con ellas e interesarnos de verdad por saber cuáles son sus ilusiones y retos del 2020?

¿Imaginas el impacto positivo que te causaría el que algún familiar, amigo o alguien del trabajo, te llamara para interesarse por ti, por lo que esperas del 2020, por los objetivos más importantes que te has marcado este año?

Probablemente será similar al impacto positivo que causarás cuando decidas hacer esta simple acción,  que a veces te cuesta tanto porque no es fácil salir de la zona de confort y porque encontramos mil y una excusas y justificaciones para evitar hacerlo.

Recuerda que cuando sentimos el impulso de hace algo bueno pero elegimos no hacerlo, nos auto-traicionamos y buscamos excusas que distorsionan la realidad. Nos auto-engañamos.

 Otra manera muy habitual de auto-engañarse “a medias”, es pensar o decir que ya lo haremos pero irlo posponiendo y al final no hacerlo. El antídoto es hacerlo, sin mayor dilación. ¡Hacerlo ya!

Por último, además de animarte a que preguntes por los objetivos e ilusiones del 2020 en tu entorno personal y profesional más cercano, te proponemos tener una conversación difícil que hayas pospuesto y a la que te resistes, y a tenerla desde la humildad.

Prepárala poniendo el foco en la otra persona, imaginando lo que le preocupa y lo que necesita, eliminando prejuicios y tratando de recordar los buenos momentos que has compartido con ella. Empieza la conversación reconociendo algo que no hayas hecho bien y que puedas cambiar, proponle cosas diferentes que puedas hacer y pídele feedback. ¿Te imaginas lo que esta conversación puede significar para ti y para ella? Merece la pena intentarlo, ¿verdad?

Empezar bien el año y la década, depende de ti. Concéntrate en ello y, como dijo una vez Johan Cruyff, “si quieres hacer algo, hazlo”.