Por Jaume Abad, Arbinger España

El feedback es un comportamiento y, cuando es positivo, puede ser una magnífica forma de reconocimiento que motive a la gente y genere autoestima, confianza y seguridad.

¿Qué significa dar un feedback desde fuera de la caja? Significa lograr que el colaborador se sienta VISTO por su líder como una persona y un profesional que desea dar lo mejor de sí mismo y hacer su trabajo lo mejor posible. 

Un buen feedback está orientado hacia el futuro y se centra en las competencias o capacidades clave que requiere un determinado puesto de trabajo y en los resultados que requiere la organización. Otra variable clave que sería interesante añadir es el impacto que tenemos en las personas y eso depende de cómo las vemos y consideramos, es decir, de la mentalidad.

Hoy, el proceso moderno de feedback lo controla más el colaborador que el líder, tomando la iniciativa proactivamente en la auto-evaluación y el autodesarrollo.

En el caso que todavía no sea así, una idea disruptiva, ejemplar e impactante es que el líder sorprenda al colaborador auto-evaluándose él primero, como su jefe, mostrándose vulnerable con lo que podría hacer mejor para ponerle más fáciles las cosas y, luego, invitándole a hacer lo mismo, a ser “accountable” y a evaluarse y reportar su propio rendimiento.

Un buen enfoque de autodesarrollo sería la auto-evaluación de la capacidad para realizar con excelencia el trabajo, el impacto que uno tiene en las distintas personas con las que se interactúa y el nivel de esfuerzo y atención a los objetivos clave para la consecución de resultados.

¿Imaginas el impacto que le produciría a un líder una conversación con uno de sus colaboradores, a iniciativa del colaborador, en la que éste compartiera su auto-evaluación en capacidad, impacto y nivel de esfuerzo y, al final, le pidiera feedback de cómo lo ve.

El Feedback fuera de la caja es un comportamiento que multiplica por cuatro su efectividad, si se hace humanizando y viendo al colaborador como una persona.