La palabra “Reconocimiento”, del verbo reconocer,  proviene del latín. El prefijo “re” indica repetición, el verbo “cognoscere” significa conocer y el sufijo “mentum” significa instrumento, medio o resultado de.

Si el Reconocimiento fuera un instrumento musical, un buen líder debería saberlo tocar muy bien y seguir aprendiendo a tocarlo mejor.

El Reconocimiento es un comportamiento y una habilidad clave del liderazgo.

Para que éste sea efectivo, lo primero que debe conseguir un líder es VER a la persona y que ésta se sienta VISTA por él/ella. Desgraciadamente, no siempre es así.

Pensemos en colaboradores que no están consiguiendo resultados, o aquellos con los que el líder tiene peor relación: ¿tenderá a verlos realmente como personas o más bien como obstáculos o problemas? Si se sienten vistos así, ¿el reconocimiento que les pueda dar, lo percibirán positivamente? ¿qué pensarán? ¿será creíble? ¿será efectivo?

El reconocimiento en el trabajo es una de las fuentes de motivación profesional y personal más importantes.

El reconocimiento del esfuerzo personal y del trabajo bien hecho actúa como una gran fuerza invisible inspiradora, y es muy importante para un buen líder aprender técnicas y habilidades para saber cómo estimular y reconocer a las personas. Si además de aplicar lo aprendido y comunicarlo al colaborador y al resto de la organización, lo hace desde la autenticidad y las ganas sinceras de empoderar a esa persona a dar lo mejor de sí misma, y de ofrecerle toda su ayuda como líder, el impacto del reconocimiento será cuatro veces más efectivo. Desde ese posición se logra VER al colaborador/a  realmente como una persona y éste/a a su vez percibirá que es VISTO/A.

Dar reconocimiento a colaboradores que trabajan bien o con los que se tiene “química”, es más fácil. ¿Qué puede hacer un líder en casos más complejos y difíciles?

  1. Asegurarse que tiene el foco en el colaborador/a, no en él, y VER la persona.
  2. Si ese día no está seguro de poder VER la persona, mejor posponerlo para otro día, porque su manera de ver le impedirá darle un reconocimiento efectivo.
  3. Olvidar viejos prejuicios y empezar de la mejor manera, recordándole al colaborador/a todo su potencial y mostrándole confianza sincera. “Veo en ti…”
  4. Reconocer quién es como persona y como profesional, más allá de lo que hace.
  5. Reconocer sus puntos fuertes, sus logros y su contribución a la organización.
  6. Escuchar para aprender sobre sus retos y planes: curiosidad (Meet to Learn ™)
  7. Desear construir una relación que genere confianza para una comunicación sincera; preguntar la frecuencia en que le sería más útil. (Meet to Give™)
  8. Comprometerse a hacer un seguimiento y medir el impacto.

 

¿Qué momentos son ideales para el reconocimiento a una persona?

  • Siempre es mejor cara a cara. Idealmente una comida o un desayuno.
  • Cualquier comunicación, planificada o no, es una OPORTUNIDAD.
  • Una reunión de equipo. Reconociendo el trabajo de todo el equipo o de una o varias personas.
  • Cualquier sesión de reporte formal o informal.
  • Las reuniones formales de evaluación del desempeño, de feedback.

Final de año es un buen momento para el reconocimiento. No lo pospongas, descubrirás la magia transformadora del reconocimiento efectivo.