La mayor parte de las empresas seleccionan a sus managers promoviendo a los colaboradores que han tenido mejor desempeño. Aquí explicamos algunas razones por las que esto podría no ser una buena idea.
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Investigaciones de Gallup reportan que más del 70% de los empleados no están totalmente comprometidos con su trabajo. La mayor parte de esta infelicidad en el puesto de trabajo se puede atribuir a un liderazgo deficiente.
Creemos que una Mentalidad Fuera de la Caja puede resolver esto. En este post explicamos por qué.

El problema podría no estar relacionado con los propios managers, sino más bien con la forma en que son seleccionados

Gallup consultó a un grupo de managers en EE.UU. por qué creían que les habían ascendido o contratado para un puesto directivo. ¿La respuesta general? O bien habían tenido éxito en su puesto anterior, no directivo, o bien les habían reconocido su antigüedad.

Estas razones son problemáticas porque que uno se desenvuelva con excelencia en una habilidad o proceso no significa necesariamente que lo haga en la gestión de personas. Estamos hablando de habilidades muy diferentes.

Cuando promovemos a un colaborador de alto desempeño a un rol directivo estamos presuponiendo que cumplir con los requsitos de un trabajo (que no involucra a personas) cualifica a la persona para desarrollar un trabajo muy diferente (que sí involucra personas). Es peligroso hacer esta presuposición, dado que puede estar ocurriendo justo lo contrario.

Por ejemplo, un estudio reciente demuestra que si bien hay personas de inteligencia media que se desenvuelven bien como managers, otras con una inteligencia por encima de la media, no lo hacen. Es decir, hasta cierto punto, el coeficiente intelectual es inversamente proporcional a la capacidad de liderar.

Si un buen desempeño y un coeficiente intelectual alto no son buenos criterios para definir un buen manager, ¿entonces cuál lo es?
Dado que los managers se dedican principalmente a supervisar las dinámicas humanas en el trabajo, las personas más adecuadas para esta posición son personas a quien se les da bien las personas.

En Arbinger diríamos que los mejores managers son aquellos que están fuera de la caja.

Las personas que tienen una mentalidad fuera de la caja ven a los demás como personas que importan tanto como ellos. Reconocen que cada individuo tiene sus preocupaciones, objetivos y deseos. En el lugar de trabajo, este tipo de personas no se preocupan solo de sí mismos.
Más bien se centran en su equipo y en los resultados de la organización.

Las personas con este tipo de mentalidad tienen curiosidad por conocer mejor a los demás y buscan de qué manera pueden serles útiles. Colaboran. Escuchan. Están abiertos al feedback. Son transparentes. Además, no tienen miedo de afrontar objetivos desafiantes, dan feedback cuando lo ven adecuado, y exigen lo mejor de su equipo.
Cuando las personas tienen una mentalidad fuera de la caja reconocen que un rendimiento estelar se basa en trabajar bien con los demás. Cuanto más cooperamos, mejores resultados obtenemos.

Cambiando el proceso de selección de nuestros managers

De acuerdo a las investigaciones de Gallup, una de cada 10 personas tiene las habilidades necesarias para ser un buen manager. Haciendo el cálculo, es probable que haya alguien en cada equipo con el talento necesario para ser un buen manager, y lo más probable es que no sea quien esté ocupando ese rol. Lo más probable es que sea un colaborador de alto potencial que está esperando ser descubierto.

Con esto en mente, cuando buscamos un manager lo mejor es detectar aquellos que tienen una mentalidad fuera de la caja. Para seleccionar a alguien así puede ser útil observar lo siguiente:

  • ¿Quién hace que los demás se sientan vistos como personas?
  • Quién ayuda a los que le rodean?
  • ¿Quién sabe escuchar con autenticidad?
  • ¿Quién pide feedback y puede darlo cuando es necesario?
  • ¿Quién está más preocupado por la organización que por su propia reputación?
  • ¿Quién está dispuesto a colaborar?
  • ¿Quién se muestra agradecido por la ayuda que recibe de otros?

Es importante destacar que la mentalidad fuera de la caja no es un conjunto de características innatas. Las personas pueden aprender a desarrollarla e implementarla. Pueden ser conscientes de otros – verlos como personas – y ajustar los propios esfuerzos para ser más sensibles a ellos.

La próxima vez que necesites identificar un nuevo manager, considera a aquellos que muestran una mentalidad fuera de la caja y se desenvuelven bien con las personas. Es posible que te lleves una sorpresa por el impacto global que puede tener esta perspectiva.

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