Este período de confinamiento debido al #covid19 no tiene precedentes. El impacto ya está siendo y será brutal en las próximas semanas, a todos los niveles, pero pasará y volveremos a nuestra vida normal. Esta experiencia nos habrá dejado lecciones de las que aprender, y será nuestra elección decidir qué hacer con ellas. Espero y confío que esta vivencia nos remueva lo suficiente como para cambiar nuestra manera de ver la vida y el mundo.

Cuando lo peor haya terminado, volveremos a nuestras vidas normales, y nuestro reto será mantener la conciencia tan despierta y lúcida como la estamos consiguiendo tener ante este momento excepcional que estamos viviendo. Si ahora sentimos el impulso de cambiar cosas importantes en nuestras vidas y en nuestras empresas, mantengamos ese impulso cuando todo pase, y honrémoslo con valentía. Aprendamos la lección y hagamos de nuestro mundo, un ecosistema más humano, más responsable, más consciente y más colaborativo que nunca.

The Arbinger Institute organiza cada año  los  premios  Turn The World Outward, cuyo objetivo es dar a conocer y fomentar ejemplos de comunidades, organizaciones y personas que demuestran diariamente que es posible cambiar el mundo cambiando la mentalidad. En la edición del 2019, fue muy emocionante que, entre las empresas nominadas de todo el mundo, fuera premiada la empresa catalana y española “La Fageda”, cuyo propósito y razón de ser no es únicamente fabricar los mejores yogures del país, sino dar sentido a las vidas de las personas con algún tipo de discapacidad de la comarca de La Garrotxa (Girona), personas “invisibles” y a menudo olvidadas por la sociedad, cuyas vidas sin La Fageda, no serían tan plenas. Este es un claro y excepcional ejemplo, muy inspirador, que nos da el mensaje que todo es posible y todo está por hacer.

Necesitamos cambiar la mentalidad, es decir,  cambiar la manera de ver el mundo, la manera de ver la vida, la manera de trabajar y la manera de inter-relacionarnos con los demás, para que cuando toda esta crisis se acabe, no volvamos a los patrones anteriores a ella, y mantengamos vivo el impulso de la necesidad de cambio que ahora mismo sentimos una gran parte de nosotros. Cuando hablaba de elección, hablaba del día después de la crisis: ¿qué vamos a elegir?, ¿honrar el impulso de cambiar o no honrarlo? Si lo honramos, los nuevos comportamientos que nazcan de esa decisión pueden llevarnos a un mundo más humano, más justo y más sostenible para nuestros hijos y nietos. Será una gran oportunidad para construir entre todos un mundo mejor.

Si elegimos no honrar este impulso, nos estaremos traicionando sin saberlo, ciegos ante el autoengaño de continuar como siempre, con nuestro “piloto automático”, inconscientes de las consecuencias de nuestra decisión. Es probable que nos veamos a nosotros mismos “a salvo”, seguros, fuera de peligro, confiados, y al resto del mundo o a parte del mismo, como casos imposibles, sin posibilidad de cambiar, egoístas, manipuladores, corruptos, etc… Cuando elegimos NO honrar los impulsos que sabemos que serían buenos (eso nos pasa muy a menudo a los seres humanos),  tenemos la necesidad de “fabricarnos” todo tipo de excusas que nos sirven para justificar nuestra elección de no hacer lo que en un momento dado vimos claro que debíamos hacer.

La tentación de auto-traicionarnos y perder esta gran oportunidad de cambio tras la crisis será muy grande, cuando todo haya pasado podríamos tender a relativizar lo que estamos viviendo, a olvidar, como si tuviéramos una gran amnesia, una situación que nos ha demostrado lo vulnerables que podemos llegar a ser.

Pero como decía al principio, confío que esta vivencia nos remueva lo suficiente como para cambiar nuestra manera de ver la vida y el mundo. Sigamos este impulso, aprendamos las lecciones y empecemos a hacer cambios de verdad, tanto en nuestra manera de vernos e inter-relacionarnos, de ver a los demás y sentirnos vistos por ellos, como en nuestra manera de trabajar en las empresas, de forma más humana, más colaborativa y más auto-responsable.

Y un mensaje final para los líderes con poder de decisión en las empresas: quizás ahora se te presenta una gran oportunidad para iniciar un cambio cultural profundo. Si sientes el impulso de esta oportunidad, mantenlo firme cuando la crisis pase, y hónralo. El cambio cultural, pasará primero por ti, por tu equipo directivo a continuación, que se verá contagiado por tu ejemplaridad y determinación. Luego por los mandos intermedios que se verán a su vez contagiados por el cambio de mentalidad ejemplar de sus jefes. Ese contagio será, uno extraordinariamente positivo y al que puedes contribuir con tu liderazgo inspirador: el cambio a una mentalidad fuera de la caja.

Actualmente, el Instituto Arbinger España ofrece online charlas a medida en formato webinar, sesiones de coaching individual y sesiones de coaching de implementación, a líderes que ya han realizado el programa básico “Desarrollo e Implementación de una Mentalidad Fuera de la Caja” y/o nuestro programa “Liderazgo Fuera de la Caja”. En breve, ambos programas también estarán disponible online a través de la plataforma Zoom. Si estás interesado/a o deseas más información, contacta con nosotros.


Si deseas averiguar por qué la mentalidad es importante,
te invitamos a hacer el Test de Mentalidad.