Por The Arbinger Institute

Ser un líder fuera de la caja “top” no requiere que todo lo que haga tenga que ser fuera de la caja, pero sí requiere que la intención de todo lo que haga sea fuera de la caja. Para marcar la diferencia no tengo que ser perfecto, pero sí auténtico.

Los líderes a menudo nos preguntan cómo pueden ayudar a sus equipos a trabajar con una mentalidad fuera de la caja. Junto a esta pregunta a menudo surge la preocupación de que para pedir a sus equipos que cambien, antes ellos tienen que haber alcanzado un estado permanente de mentalidad fuera de la caja—es decir, tienen que haberse convertido en modelos a seguir de mentalidad fuera de la caja.

Sin embargo, es imposible tener siempre una mentalidad fuera de la caja. Inevitablemente nos volvemos a meter en la caja, a veces incluso en los momentos más inoportunos.

Por lo tanto, no es lógico esperar que los líderes mantengan una mentalidad fuera de la caja consistente y permanentemente antes de pedir a sus equipos que cambien su mentalidad. Estarían esperando eternamente.

Cómo ser un modelo de mentalidad fuera de la caja

Dicho esto, los líderes sí necesitan convertirse en un modelo a seguir. Necesitan dar ejemplo y mostrar el camino.

Entonces, ¿cómo pueden los líderes ser un modelo a seguir si no siempre tienen una mentalidad fuera de la caja?

Tal y como dijo un cliente y facilitador interno de Arbinger:

Ser un líder fuera de la caja “top” no requiere que todo lo que haga tenga que ser fuera de la caja, pero sí requiere que tenga la intención y deseo de hacerlo todo desde fuera de la caja. Para marcar la diferencia no tengo que ser perfecto, pero sí auténtico. Todo lo que necesito es que mi equipo vea que estoy haciendo un esfuerzo serio y diligente para trabajar desde fuera de la caja y que estoy dispuesto a reconocer cada vez que me doy cuenta de que me he metido dentro de la caja.

De hecho, no estar siempre fuera de la caja puede ser algo bueno. La dificultad asociada a cambiar la mentalidad, lejos de perjudicar a los líderes, en realidad les beneficia porque al hablar de primera mano sobre su propi experiencia con la mentalidad dentro de la caja, aumenta la confianza que sus equipos tienen en ellos. Ver el enorme esfuerzo que su líder hace para estar más fuera de la caja invita e inspira a los miembros del equipo a hacer lo mismo.

No temas la imperfección, sino la falta de sensibilidad 

Por lo tanto, los líderes no tienen que temer la imperfección mientras se esfuercen por modelar el ejercicio de la mentalidad fuera de la caja en la organización. Lo único que deben temer es perder la sensibilidad y, por lo tanto, no reconocer el hecho de que están librando una batalla interna con la mentalidad dentro de la caja. No darnos cuenta de que estamos en la caja es lo que nos debilita como líderes.

Mientras estemos comprometidos a estar fuera de la caja—mientras reconozcamos cada vez que nos metemos en la caja, tomemos las medidas necesarias para salir y nos hagamos responsables de nuestro impacto en los demás—nosotros y nuestros equipos podremos prosperar. Porque, tal y como señaló el facilitador interno, “Como líder, tengo que ser el primero en tirar del carro y dar el paso hacia la mentalidad fuera de la caja, de lo contrario, no puedo esperar que otros me sigan. Pero, en última instancia, no soy yo quien tira del carro: todos lo hacemos”.

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