
¿Te encoges al pensar en la visita de tu jefe? Jefes, ¿vuestra presencia causa ansiedad a vuestros equipos? Si es así, te interesará conocer esta vieja lección del Ejército.
Hace unos años, cuando era un joven teniente, asistí al Curso de Carrera del Capitán para prepararme para la dirección de la compañía y otros puestos similares a nivel de mandos intermedios en el ejército. Un conferenciante invitado, el teniente coronel Charles "Chuck" Haven, se dirigió a nuestra clase. Dijo que debíamos presumir de nuestras tropas invitando a nuestros jefes a inspeccionarlas u observarlas en acción.
Sinceramente, esta idea me pareció bastante absurda. Ya había participado en innumerables eventos parecidos y, en mi experiencia, las personas arreglaban las cosas solo porque sabían que el jefe (o en el ejército, "el viejo") iba a venir. En esas situaciones, no había sentido de "orgullo" sino mucho "aparentar" el tiempo suficiente para impresionar al jefe.
Frustrado y con cierto escepticismo, le solté al Teniente Coronel: "¿Qué diferencia hay entre eso y un espectáculo de "marionetas"(es decir, falso)?” Lamenté la frase en cuanto la hube pronunciado. Llegué a arrepentirme aún más cuando me asignaron poco después una nueva operación con la 1ª División de Caballería en Fort Hood, Texas. Aparentemente, Chuck, el teniente coronel, era mi nuevo jefe. (¡Vaya!) Trabajé para él durante más de dos años como oficial de personal y luego como uno de los comandantes de su compañía.
Lo que aprendí fue que Chuck tenía razón. Deberíamos invitar a nuestros jefes a observar el desempeño de nuestros colaboradores en cualquier organización: ya sea sin ánimo de lucro, militar, comercial, etc.
Nuestros equipos, nuestros jefes y nosotros mismos nos beneficiamos de esta observación de varias maneras.
Primero, el jefe debe conocer a su gente y su rendimiento. Ésta es su responsabilidad. Al invitar a nuestro jefe a que nos observe a nosotros y a nuestros colaboradores directos, le ayudamos a tomar conciencia.
Segundo, la invitación dice mucho sobre nosotros como líderes: estamos dispuestos a ser observados y (con suerte) criticados para mejorar, tanto nuestro desempeño personal, como el de nuestros colaboradores directos.
También demuestra que nos preocupamos por los resultados. Este gesto incluso muestra coraje y confianza.
Los jefes necesitan y desean obtener esta actitud de sus equipos—desean oír algo como: "Ven a verme, jefe. ¡Mira lo que estamos haciendo ahora y danos feedback para que ser mejores mañana!"
Finalmente, podemos aprender mucho sobre nosotros mismos como líderes cuando le pedimos a nuestros supervisores que observen a nuestros colaboradores directos. Si realmente nos hemos preocupado por ellos lo suficiente como para ayudarles a mejorar y desarrollarse, entonces somos el tipo de líder que necesitan. Si no es así, como mínimo recibiremos sugerencias e ideas para mejorar como líderes.
Dejar que nuestro jefe observe a nuestro equipo puede ser difícil, pero también es una experiencia gratificante.
Sin embargo, hay una advertencia importante a tener en cuenta. El evento observado no debe ser un "desfile de disfraces" en el que los colaboradores directos actúan o se comportan mejor de lo normal solo para impresionar al jefe. Todo lo contrario, debe consistir en el desempeño genuino de sus responsabilidades y capacidades reales.
Como líderes, cuando se nos invita a observar a nuestros colaboradores directos, debemos recordar que pueden estar ansiosos y nerviosos. También pueden ser escépticos y preguntarse si estamos allí para una "demostración" de liderazgo o para ser un verdadero líder. Sea cual fuere, lo estaremos comunicando de todos modos.
Un líder con una mentalidad fuera de la caja marca la diferencia. Se nota cuando ve a las personas como personas, tanto por su modo de estar como por su modo de comunicarse.
Un líder con una mentalidad fuera de la caja reconoce el buen trabajo desde un lugar genuino de aprecio y admiración. Igual que el feedback constructivo que ofrecemos como líderes proviene de un intento sincero de ayudar al crecimiento y desarrollo de nuestros equipos.
En cambio, cuando estamos dentro de la caja, nuestra apreciación parece hueca (porque lo es). Como resultado, la crítica puede recibirse con resentimiento o confusión.
Nuestros colaboradores directos se darán cuenta de la diferencia. Ellos sabrán cuál es nuestra mentalidad. Lo sentirán. La próxima vez que aparezcamos con una mentalidad fuera de la caja, no solo nos darán la bienvenida, sino que también estarán contentos del valor que aportemos a sus vidas.
Cuesta mucho que las personas cambiemos nuestros comportamientos si previamente no intentamos cambiar profundamente nuestra mentalidad. Hay que ayudar a las personas en ese proceso de cambio Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Fue a través de nuestro director de RRHH. Le propuse que pensáramos en hacer algo con el primer y segundo […]
Ver artículoLiderazgo · Cambio · Cultura Organizacional · Solucionar Conflictos La mayoría de las organizaciones abordan el cambio como una serie de comportamientos que deben modificarse. Piensan: "Si simplemente cambiamos el proceso, los resultados llegarán". Sin embargo, cuando se afronta un cambio organizacional importante, no va únicamente de procesos ni de herramientas de gestión de proyectos, […]
Ver artículo¿Qué entendemos por Networking? Una de las posibles definiciones podría ser algo así como un proceso de construir, mantener y cultivar una red de contactos profesionales y personales para descubrir oportunidades de colaboración. Un networking efectivo pide tiempo y poder empezar a construir una relación de confianza. Cuando hay prisas, se corre el peligro de que […]
Ver artículoAprender a recibir feedback con la mentalidad adecuada y a dar feedback útil poniendo foco en los hechos ayuda a la confianza mutua y es inspirador. Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Desde 2012 teníamos un programa de desarrollo de liderazgo del supervisor de producción, y sentíamos que debíamos dar un paso hacia […]
Ver artículoConseguir escuchar bien y que la otra persona se sienta escuchada, pienso que es una parte importante de un liderazgo inspirador Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conocisteMi primer contacto con el modelo Arbinger fue en 1997 cuando cursaba un postgrado en educación especial en la Universidad de Pinecrest en Miami. Veinte años más […]
Ver artículoRecomendaría ser y actuar como somos, con autenticidad, ser feliz y hacer lo que te haga feliz, y si no, cambiar tu forma de vida. Ser feliz con lo que eres y tener una mirada positiva que te permita valorar lo que tienes Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Me cuesta recordar los […]
Ver artículoCreo profundamente que hay otra manera de hacer negocios de forma consciente, parando y pensando en el impacto de nuestras decisiones. Si los líderes son cada vez más conscientes, tendremos un mundo mejor. Cuéntanos tu historia como emprendedor de QuadpackEmpecé como agente comercial de packaging para el sector de belleza, me fue bien y me […]
Ver artículoEl concepto de mentalidad fuera de la caja me ha ayudado a abordar conflictos y situaciones de relación de una manera mucho más constructiva y eficaz. Cuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conocisteYo llegué a Arbinger a través de un Coach (Javier Ondarra) quien me acompañó durante unos años para ayudarme a afrontar una […]
Ver artículoCuéntanos tu historia con Arbinger, cómo nos conociste Fue por pura casualidad. Acababa de recibir una formación de “Organization and Relationship Systems Coaching” (ORSC), y allí conocí a Judith Mestres, en aquel entonces, facilitadora certificada del Instituto Arbinger. Así fue como entré en contacto por primera vez con el material de Arbinger, y desde el […]
Ver artículoEntrevista con Laia Soler Conangla "A mi me ha ayudado mucho (en mi caso es casi una necesidad vital) no dejar nunca de aprender. Lo que los ingleses llaman “growth mindset” es la mejor competencia que se puede trabajar y desarrollar, porque nunca pasará de moda y evitará tu obsolescencia." DIRECTORA DEL CENTRO DE EXCELENCIA […]
Ver artículo